domingo 22 de junio de 2008

Siempre empezo a llover

Siempre empezó a llover,

en la mitad de la película,

la flor que te llevé tenía una araña

esperando entre los pétalos.

Creo que lo sabías

y que favoreciste la desgracia.

Siempre olvidé el paraguas

antes de ir a buscarte,

el restaurante estaba lleno

y voceaban la guerra en las esquinas.

Fui una letra de tango

para tu indiferente melodía.