jueves 12 de junio de 2008

Impotencia.

Y qué impotencia ver al desamparado,
cuando miles de personas lo ignoran al caminar,
ver su rostro mutilado por la pena y el dolor,
mientras gordos nobles hacen lo que quieren.
¿y cómo detengo lo antimoral?
lo injusto de ver como una mujer llora por su hijo,
mientras el malvado salta sin ser percatado,
porque mi pueblo no tien el poder del juicio.
Tratar de cambiar el pensamiento,
desenfrenado augurio de malvados,
que gozan haciendo lo suyo
miesntras el justo grita de enojo e impotencia.
Y es un ciclo, puertas giratorias,
que saludan y despiden al acusado,
mientras sale y entra como el jefe del espacio,
y nadie denuncia eso, porque nadie castiga.
Mientras espero al de arriba que lo haga,
me pudro como un maldito fruto,
tomar justicia con mis manos,
haciéndolo con mis palabras.
Y denuncio al grande, acojo al pequeño,
pido perdon al desmaparado,
y escupo al desgraciado que se aprovecha,
porque de este mundo no saldrás bien parado.