martes, 20 de mayo de 2008

Junto a tí.

Entre miradas abstractas,
que se mueven al son de la marea
puedo ver esas nubes de mermelada,
circundando en zig-zag hacia el horizonte
Y siento la luz de tu sonrisa,
que llega a duras penas a mi rostro
transformada en pequeñas ilusiones carmesí
quebrantajadas con dudas desenfrenadas.
las brisas lejanas del sur
me advierten de tu ternura,
me recuerdan a tus suspiros al verme,
te sueño con verte a mi lado.
Ves como las gotas de lluvia
caen ligeramente desde pequeñas nubes grises
como sordos lamentos olvidados
en la inmensidad del tiempo.
Y no quiero cerrar mis ojos,
detestaría perderme un momento sin verte
preferiría caer en la desesperación
antes de no sentir el milagro de estar junto a tí.

lunes, 19 de mayo de 2008

no me interesa

Tras esas palabras púrpuras,
que rompen la calma dialógica,
me percato de mis dudas,
luego de quebrar esta fidelidad harmónica.
Y quiebro los deseos,
ante lapsos de arrepetimiento
siento alejar tu cuerpo,
sin pesar, derrumbo mis cimientos...
Cálidas gotas de agua y ceniza
caen en mis rojos ojos,
y siento como mi alma me grita,
Intento cambiar mis modos.
Y entre rosas marchitas,
que se posan desnudas a mi alrededor,
presiento que me necesitas,
no me interesa tu falso amor.
Y no me interesa....nada de ti...
dejame tan sólo permitirme ir.
y siento que tus perdones,
porque le hice daño, se alejaron de aquí.

martes, 13 de mayo de 2008

Los motivos del lobo

El varón que tiene corazón de lis, alma de querube,
lengua celestial,el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,bestia temerosa,
de sangre y de robo,las fauces de furia,
los ojos de mal: el lobo de Gubbio, el terrible lobo!Rabioso,
ha asolado los alrededores;cruel,
ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores armados de hierros fueron destrozados.
Los duros colmillos dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.
Francisco salió: al lobo buscó en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera enorme,
que al verle se lanzó feroz contra él.
Francisco, con su dulce voz, alzando la mano,
al lobo furioso dijo: --¡Paz, hermano lobo!"
El animal contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: --"¡Está bien, hermano Francisco!"
"¡Cómo! --exclamó el santo--.
¿Es ley que tú vivasde horror y de muerte?
¿La sangre que vierte tu hocico diabólico,
el duelo y espantoque esparces,
el llanto de los campesinos, el grito,
el dolorde tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eternoLuzbel o Belial?
"Y el gran lobo, humilde: --"¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre!
En el bosque helado no hallé qué comer;
y busqué el ganado,y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazadorsobre su caballo,
llevando el azoral puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi mancharse de sangre,
herir, torturar,de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
¡Y no era por hambre, que iban a cazar!
"Francisco responde: --"En el hombre existemala levadura.
Cuando nace, viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tenerdesde hoy qué comer.
Dejarás en pazrebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!"-
-"Está bien, hermano Francisco de Asís".-
-"Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata".
El lobo tendió la pata al hermanode Asís,
que a su vez le alargó la mano.Fueron a la aldea.
La gente veía y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,y, baja la testa,
quieto le seguía como un can de casa, o como un cordero.
Francisco llamó la gente a la plazay allí predicó.
Y dijo: --"He aquí una amable caza
.El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento a la pobre bestia de Dios". -
-"¡Así sea!",contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.
Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía
.Salía a la calle,iba por el monte, descendía al valle
,entraba a las casas y le daban algode comer.
Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó.
Y el lobo dulce, el lobo manso y bueno,
el lobo probo,desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera fuegos de Moloch y de Satanás.
Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio de lo que sufrían
y perdían tanto por aquel infame lobo del demonio.
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montañaa buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
--"En nombre del Padre del sacro universo,conjúrote --dijo--,
¡oh lobo perverso!,a que me respondas:
¿Por qué has vuelto al mal?Contesta. Te escucho".
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
--"Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,y si algo me daban estaba contento y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían
las brasas de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos y los pies.
Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí, a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad".
El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada
,y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó sur oración,que era:
"Padre nuestro, que estás en los cielos..."

jueves, 8 de mayo de 2008

Sabor a orgullo

Entre columnas desnudas de marmol,
que sostienen desde tiempos memorables,
los cielos y estelas luminosas,
que alumbran hasta las sombras proyectadas por las rocas.
Puedes ver con imperiosa dificultad,
siluetas estiradas de formas irregulares,
que emanan espectros desalmados,
tratando hacerse un espacio en la nebulosa difusa.
Y a través de lagunas de olvido,
percate un reflejo permanente
que no respeta los augurios de los tiempos,
y que se escondio en ese lugar para disipar lamentos callados.
Mirad los nubarrones grises que flotan,
semejan la repulsión de dioses exiliados,
que han caido en guerras humanas,
formadas por la decepcion y la falta de fe a los imponentes.
Y mis sonidos reforzados por mi sed curiosidad,
sólo hace que el paisaje sea mas espeso,
aún puedo ver como mi boca salpica niebla densa,
estoy escondido en una cortina de vapor.
Y las espigas del cardo santo,
lastimaron mis heridas suturadas del pasado,
y no me dejan escapar, me siento atrapado,
y veo como la nebulosa se me acerca.
Siento esa atracción,
quiero caer a esa tentadora trampa,
las ganas de saber que hay detras de esas nubes,
me alimentan las ganas de ingresar al olvido.
Es mejor hacerme el indiferente,
dejar pasar las cosasque te agobian,
y caer en la cotidianeidad,
de vivir lo mismo una y otra vez, como ciclos reforzados en el tiempo.
Y morir sin soltarme de mis pensamientos,
fallecer con dignidad mental,
escupirle en la cara al destino,
y dejar el maldito en mundo con un insano sabor a orgullo en la boca.

Ayudadle...

Y te has podido percatar de aquel angelorum?,
si, ese pequeño alado que esta botado frente tus pies,
con esa pequeña cara de derrotado,
exiliado de los vientos grises septentrionales.
No trates de escapar,
te lo digo, no lo hagas,
si tienes la oportunidad de ayudarle, hazlo,
ayudalo a levantar el vuelo perdido.
No te lo pido por compasión,
no te lo pido por pena,
ni mucho menos por obligación,
hazlo porque las posibilidades se presentan como nubes dispersas en el cielo
Incorporalo, y dale animos,
no lo dejes triste por las decepciones creadas,
levantalo con tus brazos y alzalo,
sin miedo a que caiga,
porque no lo hará.
No hay mejor dicha var a ese pequeño angel,
elevarse a ese cielo turquesa cristalizado,
y verás como se aleja,
y me agradecerás verlo tocar el sol.
En la inmensidad de la boveda,
que cubre nuestras cabezas,
Y te emocionarás...
prosigue el camino que tienes, sin mirar atrás.
Dedicado a mi hermanito chico
que lo amo más que la cresta :D